Es frustrante cuando querés escribir, pero nada se te ocurre y te trabás hasta para contar lo que hiciste en el día, o cuando estás leyendo algo, y ves la secuencia de letras que forman una palabra, y la secuencia de palabras que forman una oración, pero no entendes ninguna... es decir, leés pero no entendés. Me pasa a menudo.
En este momento, el pecho me dejó de hacer ruido, espero a que se termine de bajar un capítulo de Ergo Proxy y ni siquiera estoy escuchando música. De más está decir, que todo lo que estoy comentando, lo hago mitad naturalmente, y mitad forzadamente, ya que llegado un momento estoy varios segundos pensando una palabra.
• • •
Será que me estoy confundiendo? Será que veo así las cosas porque es así como quiero verlas? o es real? Quién puede decirme realmente qué es lo que está pasando? Muchas preguntas y pocas respuestas. Así es la mayor parte de mi vida (y tal vez la de los demás también), preguntas sin respuesta, o con respuesta ambigüa, lo que me enferma.
No puede ser... es... imposible. No es improbable, pero puede que arruine algo mucho más preciado para mí sólo por querer saber.
Es increíble cómo una serie de simples hechos, pueden generarte una duda enorme que ocupa un lugar en tu cabeza la mayor parte del día; duda que no me voy a sacar, no. Porque una cosa es segura: no lo voy a arruinar.
Este texto corto, enigmático y poco existencial, termina acá. No quise dejar el blog tirado, así que me agarré de cualquier cosa para no hacerlo.
Mi estado anímico y físico, gritan que me meta a la cama... encima tengo taller. Ya veremos qué hacer.
Aspie
29.11.07
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
1 comentario:
¿No es malo pensar tanto?
Publicar un comentario